Muchas mujeres en mediana edad están reduciendo su círculo social, pero, lejos de representar aislamiento, expertos interpretan este cambio como una señal de madurez emocional y una búsqueda de relaciones más genuinas. Mientras persiste la noción de que una amplia red social equivale al éxito, los especialistas explican que esta transformación se relaciona más con el bienestar emocional y el autoconocimiento. El aumento de la selectividad entre aquellas que superan los 40 años responde a nuevas prioridades.

El Dr. Rowan Burckhardt, psicólogo clínico y fundador del Sydney Couples Counselling Centre, indica que, en esta etapa, las demandas laborales, familiares y personales incrementan, por lo que se valora más cada interacción social. “Con los años, las personas adquieren sabiduría, experiencia y una mejor comprensión de sí mismas. Se vuelven más asertivas y protectoras de su bienestar, y eso se nota en las amistades”, detalló Burckhardt. Según esta teoría, la percepción del tiempo cambia en esta etapa y las conexiones con valor emocional cobran mayor importancia que la cantidad de vínculos sociales.

Durante la juventud, las amistades suelen basarse en intereses compartidos o contexto. Pero en la mediana edad, la energía emocional se convierte en un recurso valioso y las relaciones auténticas y de confianza son las que se conservan. Burckhardt aclara que muchas mujeres descubren los beneficios de pasar tiempo solas y lo viven como restaurador.

Esto fomenta el apego a vínculos donde el disfrute es genuino y se relegan las relaciones superficiales. Redefinir el círculo social en la mediana edad no significa perder conexión, sino hallar una pertenencia más profunda y gratificante. Al seleccionar cuidadosamente los vínculos, muchas mujeres descubren un nuevo equilibrio emocional, donde la autenticidad y el significado real en sus relaciones cobran valor, concluyó.

Con información de: El Tiempo

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