No es la piña ni el kiwi, según la Universidad de Harvard, la manzana es la fruta estrella del verano para quienes buscan bajar de peso y mejorar su salud digestiva. Gracias a su alto contenido de fibra y agua, genera una sensación de saciedad prolongada que ayuda a controlar el apetito sin esfuerzo, convirtiéndose en un snack natural, bajo en calorías y eficaz.
Además, la manzana tiene un efecto positivo en el intestino, favoreciendo el tránsito y aliviando problëmås como el estreñimiento. Sus nutrientes también impulsan otros beneficios: el hierro fortalece el cabello y las uñas, mientras que las vitaminas B1 y B6 contribuyen a mantener la mente activa y equilibrada.
Como si fuera poco, su quercetina, un potente antioxidante, protege el cerebro y cømbątë la inflämación celular. Cruda, en batidos o como parte de tus desayunos, la manzana es ese básico que nunca pasa de moda y que este verano, según la ciencia, puede marcar la diferencia en tu bienestar.
Con información de: El Economista









