“Las personas están empezando a hablar como ChatGPT”, advirtió Adam Aleksic en una columna para The Washington Post, donde analizó cómo el lenguaje generado por chatbots de inteligencia artificial está influyendo de manera creciente en la forma en que los humanos se comunican.

El autor del libro Algospeak: How Social Media Is Transforming the Future of Language (Algospeak: Cómo las redes sociales están transformando el futuro del lenguaje), conocido como el “nerd de la etimología” y especialista en la evolución del lenguaje, sostuvo que lo inquietante no es solo la sofisticación de estos sistemas, sino el hecho de que “las palabras sobrerrepresentadas en las respuestas de los chatbots están apareciendo cada vez más en la conversación humana”.

Aleksic explicó que, aunque los usuarios de ChatGPT, Claude, Gemini y otros chatbots de inteligencia artificial creen que están interactuando en el mismo idioma, en realidad se trata de lenguajes distintos. Según detalló, “en vez de procesar el texto como un humano, el chatbot convierte tu mensaje en un embedding —un grupo de números representados en un ‘espacio vectorial’, algo así como coordenadas en un mapa”.

El proceso de respuesta de las plataformas, según Aleksic, se basa en predicciones palabra por palabra, guiadas por los datos de entrenamiento y el aprendizaje por refuerzo, ambos con sesgos inherentes. “Lo que parece inglés para ti es en realidad un simulacro del habla humana real”, afirmó el autor en su columna.

Lo preocupante, subrayó, es que “ahora, con cientos de millones de personas interactuando regularmente con chatbots, los humanos que hablan inglés están empezando a hablar como el comunicador inhumano del otro lado”.

Uno de los ejemplos más claros que expuso Aleksic es el uso desproporcionado de la palabra “delve” (“profundizar” o “indagar”) en los textos generados por ChatGPT, en comparación con el uso habitual en el inglés hablado o escrito por humanos. Citó investigaciones de Tom S. Juzek y Zina B. Ward de la Florida State University, quienes atribuyeron este fenómeno a “pequeños sesgos y errores en el proceso de retroalimentación humana que se acumulan con el tiempo”.

También mencionó otros ejemplos de palabras sobrerrepresentadas en el idioma inglés, como “intricate” (“intrincado”), “commendable” (“encomiable”) y “meticulous” (“meticuloso”). Señaló que este exceso de uso ya está permeando la cultura global. Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, “la aparición de ‘delve’ en publicaciones académicas aumentó diez veces, a medida que los investigadores comenzaron a recurrir a la IA para redactar sus artículos”.

No obstante, la mayoría de las personas probablemente desconoce estos sesgos de los chatbots hacia ciertas palabras. Aleksic argumentó que los usuarios asumen que ChatGPT se expresa en un inglés “normal”, porque así lo sugiere la interfaz de usuario.

Además, creen que los textos cotidianos que encuentran también son inglés normal, aunque podrían haber sido generados por IA. Sobre esto, el lingüista advirtió: “Con el tiempo, resulta cada vez más fácil confundir la representación con la realidad”.

Con información de Infobae

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