En la búsqueda constante de alternativas naturales para mantener y mejorar la salud, muchas personas han comenzado a redescubrir los beneficios de las hierbas medicinales, muchas de las cuales han sido utilizadas por culturas ancestrales debido a sus propiedades nutritivas y terapéuticas.
Una de estas plantas, reconocida como un “tesoro nutricional” por investigadores y expertos en medicina natural, destaca por su capacidad para contribuir al bienestar de los huesos, articulaciones, sistema cardiovascular e hígâdo.
No estamos hablando de una planta desconocida, sino de la Moringa, un árbol originario del norte de la India que ha sido utilizado durante siglos por sus propiedades medicinales y su riqueza en vitaminas, minerales y proteínas.
Entre sus múltiples beneficios, se destaca su alto contenido de calcio, fundamental para mantener huesos fuertes y articulaciones saludables, y su capacidad para reducir los niveles elevados de colesterol en personas con riesgos cardiovasculares. Además, se le atribuye un efecto protector sobre el hígâdo, previniendo afêcciones como las úlcerâs hepáticas a través de sus compuestos antioxidantes y antiinflamatorios.
La moringa es versátil y puede consumirse de diversas maneras. En polvo: ideal para añadir a batidos, jugos o espolvoreada en ensaladas. Infusión: preparada como té con sus hojas secas o en bolsitas. En cápsulas o tabletas: ofrecidas como suplemento alimenticio para quienes buscan una opción práctica. Hojas frescas o cocidas: incorporadas en guisos o recetas tradicionales en ciertas regiones.
Con información de: El Cronista









