Este 27 de junio, Netflix estrenó su tercera y última temporada, episodios que retoman el destino de Gi-hun (Lee Jung-jae) y además amplían el universo simbólico de la serie con nuevos juegos, escenarios cargados de significados y el regreso de un ícono: la muñeca gigante Young-hee, ahora acompañada por Cheol-su.
La muñeca Young-hee, presentada en el letal juego de “Luz roja, luz verde” de la primera temporada, volvió con un nuevo propósito simbólico. En la cultura surcoreana, Young-hee y su contraparte masculina, Cheol-su, son personajes de libros escolares usados para enseñar a los niños sobre conducta, valores y lenguaje.
“La muñeca asêsïnâ Young-hee representa perfectamente la verdad de Squid Game”, dice Netflix. Su presencia inquietante refleja cómo los recuerdos de una niñez inocente se deforman bajo el peso de un sistema violento y despiadado. “Ver a Young-hee en un escenario distópico se refleja con los concursantes luchando por sobrevivir en juegos infantiles que alguna vez amaron”.
Con información de: La Vanguardia









