La mundialmente famosa playa de Bondi en Sídney, un ícono turístico de surf, amaneció sumida en un silencio de duêlo y conmoción este lunes, convertida en el epicentro de un homenaje espontáneo con flores, velas y mensajes tras el atäque têrrørista que dejó al menos 16 muêrtos, incluyendo un presunto atäcante. El tirøteo, calificado por las autoridades como el más gräve en Australia en las últimas tres décadas, tuvo lugar el domingo por la tarde en el parque Archer, durante una celebración de Janucá.
Testigos y residentes, como Luke Nelson, expresaron su incredulidad ante la viølencia inusual en un país conocido por su baja crïminälidad, señalando que el incidênte «no representa en absoluto lo que es Bondi: un lugar donde todo el mundo se encuentra, muy amigable».
El atêntädo dejó un saldo de 16 víctimäs mørtales (entre ellas una niña de 10 años) y al menos 40 hêridos, con edades comprendidas entre los 10 y los 87 años. La policía confirmó que dos hombres, padre e hijo, abrieron fuêgo contra la multitud a las 18:40 hora local del domingo. Uno de los atacäntes fue abätido en el lugar, mientras que el segundo permanece bajo custodia.
Este acto de viølencia, que golpêa directamente a una de las comunidades judías más grandes de Australia, ha sido categóricamente cøndenadø por el primer ministro, Anthony Albanese, como «un acto de terrørismø y antisêmitismø».
Con información de: EFE
Foto: EFE/Edurne Morillo









