La zigomïcosis es una enfêrmëdad causada por hôngos que se encuentran en el medio ambiente o en materia orgánica como el estiércol. Este tipo de organismos pertenecen a la clase de los Zigomicetos, que están divididos en dos tipos: Mucorales y Entomoftorales. Normalmente, las personas sanas suelen hacer frente fácilmente a este tipo de infeccïones, si bien, pueden resultar de gravêdad en aquellos con el sistema inmune debilitado.
La infêcción por este hôngo se produce o bien por la inhalación de esporas, la inoculación directa en una herida o lesión de la piel o por la ingesta de alimentos contaminados. La principal fuente de «alimento» de estos hôngos son los hidratos de carbono, de ahí que suelan colonizar rápidamente los alimentos ricos en este nutriente. Además, proliferan más fácilmente en ambientes con una temperatura elevada y húmedos.
En cuanto a los síntomas, estos varían en función del estado de salud de cada paciente y suelen proliferar rápidamente en los casos en los que haya una diâbetes mal controlada o cetoacidosis. En cuanto a las primeras manifestaciones, está el malestar general y la fiêbre, y, en casos más gräves puede darse necrosis tisular, es decir, muërte de tejido corporal. Otras manifestaciones son el dôlor en la pleura, tos, dificultad para respirar, dôlor abdominal y vómitôs con sângre.
Esta enfërmêdad avanza rápidamente, por lo que es imprescindible buscar un tratamiento lo antes posible. En un primer diagnóstico, el médico realiza una exploración física y analiza los esputos, secreciones nasales y muestras de sângre y orina. Si finalmente se confirma la zigomïcosis, será necesario eliminar en el quirófano el tejido infêctado, además de la administración de fármacos antifúngicos. La mejoría y recuperación total de la enfêrmëdad dependerá de la zona afêctada, la variante implicada y el estado de salud previo del enfêrmo.
Con información de: Infosalus









