La inflación interanual de Brasil registró una aceleración en mayo al situarse en el 4,72%, superando el 4,39% reportado al cierre del mes de abril. De acuerdo con el informe oficial presentado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) experimentó un incremento mensual del 0,58%. A pesar de la presïón en el indicador anual, esta cifra mensual representó una leve desaceleración de 0,09 puntos porcentuales en comparación con el registro de abril, cuando el indicador mensual se ubicó en un 0,67%.
Los sectores de alimentos y vivienda se consolidaron como las divisiones con el impactö más significativo en el encarecimiento general, registrando subidas mensuales del 1,33% y del 1,22% respectivamente. Dentro del rubro de alimentos y bebidas, el cual fue responsable de la mitad de la inflación de mayo, la categoría de alimentación en el hogar fue la principal impulsora con un repunte del 1,65%. Entre los productos básicos de la canasta familiar que experimentaron los incrementos más severôs se destacaron la papa con un alza del 44,7%, el tomate con un 20,6% y la cebolla con un 16,8%.

Los especialistas técnicos del organismo gubernamental explicaron que los aumentos drásticos en estos productos agrícolas específicos respondieron de manera directa a cuestiones estacionales de menor oferta en el mercado, así como a un incremento considerable en el valor de los fletes terrestres debido al comportamiento previo de los combustibles. Por otra parte, el avance registrado en el segmento de la vivienda estuvo fuertemente condicionado por las tarifas de la energía eléctrica residencial, que aumentaron un 3,67% y se posicionaron como el factor de mayor peso individual en todo el índice.
En contraste con las marcadas subidas de los alimentos y los servicios básicos, el sector de los transportes figuró como el único grupo económico que reportó una contracción en sus valores comerciales durante el período evaluado, anotando una caída del 0,46%. Este alivio para el bolsillo de los consumidores locales estuvo explicado por el descenso en los precios de los combustibles para vehículos, los cuales experimentaron una reducción mensual del 1,95%. El Banco Central brasileño evalúa de cerca estos resultados sectoriales para determinar el rumbo de su política de tasas de interés.
Con información de Infobae
Foto cortesía de Reuters









