Las infusiones y tés están ganando cada vez más popularidad a nivel global y lo mejor es que suele haberlas para todo. Para la retención de líquidos, para la inflamación, para adelgazar e incluso para dormir mejor. Y es que precisamente esto último, dormir mejor, es una de las opciones más socorridas de muchos españoles.

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), asegura que entre un 25% y un 35% de la población adulta padece insomnio transitorio, mientras que entre un 10% y un 15%, más de cuatro millones de españoles, sufren de insomnio crónico. 

El té verde, una de las infusiones estrellas en el mundo toma relevancia en este tema. Originaria de China y Japón, el té verde no se somete a un proceso de oxidación, lo que ayuda a conservar sus antioxidantes, como las catequinas y los polifenoles.

Gracias a estos compuestos, el té verde es popularmente conocido por sus propiedades beneficiosas para la salud. De hecho, según un estudio publicado en el Journal of Nutrition, Health and Aging, las personas que consumieron té verde mejoraron de manera notable su memoria, fundamentalmente en aquellas tareas relacionadas con la retención de información.

Esta bebida también es una fuente rica de flavonoides, que favorecen el flujo sanguíneo en el cerebro. Esto, por lo tanto, mejora y optimiza su funcionamiento. 

Anteriormente hablamos de las catequinas y es fundamental explicar que este potente antioxidante protege nuestro cerebro de los radicales libres, unas moléculas capaces de dañar las células cerebrales y afectar a algunas funciones como, por ejemplo, la memoria. 

Cuando lo tomamos, estas catequinas promueven la salud cerebral a largo plazo, además ayudar a prevenir el envejecimiento prematuro y enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares o cáncer. 

¿Que pasa con la Teína? 

Es una de las preguntas que probablemente te hayas hecho ya. Si el té contiene teína, ¿no es perjudicial para el sueño? Una premisa que es fundamental desmentir.

El té verde contiene L-teanina, un aminoácido que favorece la relajación sin causar somnolencia y ayuda a equilibrar los efectos de la cafeína, proporcionando energía estable y mejorando la concentración. La L-teanina incrementa la producción de ondas cerebrales alfa, que se asocian a un estado de calma y concentración relajada, lo cual facilita la transición hacia el sueño. 

A diferencia de la cafeína, el té actúa de tal manera que durante el día no causa ningún tipo de somnolencia, pero ayuda a mejorar la calidad el sueño nocturno. Por eso, según este estudio, tomar té verde durante el día es una buena opción para dormir mejor por las noches. 

El mejor momento para tomar té verde es por la mañana o a lo largo de la tarde, cuando los efectos estimulantes de la bebida pueden aprovecharse pero, eso sí, sin interferir en el sueño. Es fundamental evitarlo justo antes de dormir, ya que podría afectar al descanso. 

Con información de Cope

¿Qué opinas de esto?