Un fenómeno anual en la Isla de Navidad, Australia, implica que hasta 100 millones de cangrejos rojos abandonan el bosque para dirigirse al océano para poner sus huevos, lo que requiere una amplia protección logística y control del tráfico.

La Isla de Navidad, territorio australiano en el océano Índico, presencia cada año, entre octubre y diciembre, uno de los espectáculos naturales más impresionantes del planeta: la migración de entre 50 y 100 millones de cangrejos rojos (Gecarcoidea natalis). Al emerger de sus madrigueras diseminadas por la selva tropical, los crustáceos cruzan carreteras, jardines, puentes y zonas urbanas hasta llegar a la costa, donde desovan en el mar.

Según un portavoz del Departamento de Parques Nacionales de Queensland, la migración sigue un patrón altamente sincronizado con las fases lunares, especialmente la luna menguante. Esta conexión es esencial para garantizar que la liberación de los huevos ocurra en el momento oportuno, cuando las mareas son más seguras para las crías. Cada temporada, a pesar de su naturaleza cíclica, el fenómeno presenta desafíos. El cruce masivo de crustáceos por carreteras y zonas urbanizadas aumenta el rïesgo de colisïones y exige una mayor vigilancia por parte de las autoridades locales.

En respuesta, se organiza un amplio operativo. Los guardabosques instalan barreras físicas para guiar a los animales de forma segura, limpian los túneles subterráneos que sirven como pasos de fauna y cierran caminos considerados críticos. Además del equipo oficial, se movilizan voluntarios equipados con rastrillos de jardín, que se utilizan para ayudar a retirar cangrejos de los caminos y prevênir accïdentes.

Con información de: Portal Terra

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