El cuidado de la piel ganó relevancia los últimos años y despertó el interés en las personas en cómo mantenerla cuidada, evitar imperfecciones y resequedad, y cómo conseguir una piel radiante con aspecto hidratado. Se tiene la creencia de que para conseguir una piel bonita se deben usar muchos productos de diferentes marcas y que costearlos debe salir caro, la realidad es diferente.
Si süfres de resequedad en el rostro, opta por realizarte una mascarilla natural de pura miel, ya que funcionará como hidratante natural, antiinflamatorio y antioxidante. Solo necesitarás miel, agua y una toalla. Aplicar una capa de miel hasta cubrir el rostro. Dejar reposar por 15-20 minutos; pasado el tiempo, retira muy bien con agua tibia y jabón, seca con toquecitos suaves. Repite una vez a la semana.
Los labios se exponen a resequedad y descamación de la piel que suele molestar o doler, por eso, se recomienda utilizar la miel como un bálsamo natural. Para notar cambios debes: Agregar una capa de miel pura en los labios. Dejar actuar por unos minutos y retirar o, en su caso, la puedes aplicar toda la noche. Tus labios se suavizarán y ya no habrá más descamación de la piel.
Para hacer un exfoliante natural que se puede usar en el cuerpo o el rostro necesitarás miel y avena en cantidades iguales: Una cucharada de miel. Una cucharada de avena. Revolver hasta que tengas una consistencia deseada. Posteriormente, aplica la mezcla en el área que prefieras, haz movimientos circulares y enjuaga con agua tibia.
Aunque no lo creas, algunos desmaquillantes también pueden resecar la piel y esto hace que sea difícil retirar ciertos productos como el rímel. Ya no sufras más y lleva a cabo la creación de este desmaquillante: Mezclar una cucharadita de miel con gotas de aceite de coco. Aplicar en el rostro suavemente con un algodón remojado. Retirar con agua tibia. Además de facilitar quitar el maquillaje, ayuda a limpiar e hidratar profundamente.
Con información de: La Vanguardia









