Un estudio reciente reveló que aproximadamente la mitad de la población mundial experimentó un mes adicional de calor extremo durante el último año, un fenómeno directamente atribuido al cambio climático.
Este incremento en las temperaturas originado por la quema de combustibles fósiles, subraya la creciente urgencïa de abordar las emisiones globales para mitigar sus devastadores efectos.
La investigación, llevada a cabo por la colaboración entre World Weather Attribution, Climate Central y el Centro Climático de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, analizó datos desde el 1 de mayo de 2024 hasta el 1 de mayo de 2025.
Se definió «día de calor extremo» como aquel cuyas temperaturas superaron el percentil 90 de los registros históricos entre 1991 y 2020, dejando resultados alarmantes, mostrando que alrededor de 4 mil millones de personas soportaron al menos 30 días extra de calor inusual.
Entre las regiones más afectadas, la isla caribeña de Aruba se destaca, habiendo registrado 187 días de calor extremo. Este dato resalta la vulnerabilidad particular de ciertas áreas geográficas ante los impactos del calentamiento global.
El informe concluye enfatizando la importancia de sistemas de alerta temprana robustos, campañas de educación pública y planes de acción concretos para el calor.
Sin embargo, recalca que la única solución a largo plazo para frenar el aumento en la severidad y frecuencia del calor extremo es la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, un paso crucial hacia un futuro más sostenible y seguro para todos.
Con información de: AFP









