La Organización Mundial de la Salud (OMS), emitido una contundente advertencia sobre una inminente emergencia global en la financiación sanitaria. La Dra. Kalipso Chalkidou, Directora de Financiación y Economía Sanitaria de la organización, alertó en la habitual rueda de prensa de las agencias humanitarias de la ONU en Ginebra, que tanto la ayuda internacional como los sistemas sanitarios nacionales están al borde de un colapso.
Agregó que las recientes decisiones de importantes actores globales, incluyendo Estados Unidos, varios gobiernos europeos y organismos de la Unión Europea, de congelar o reducir significativamente la ayuda destinada a la salud, son los principales causantes de que la salud se dirija a este quiebre.
Estas acciones tienen un impacto directo y devastador en los países de ingresos bajos y medios, que dependen en gran medida de la asistencia externa para sostener sus sistemas de salud, vacunar a sus poblaciones y combatir enfermedades. La OMS hace un llamado urgente a reconsiderar estas políticas, enfatizando que la inversión en salud no es un gasto, sino una inversión fundamental en el capital humano y la estabilidad global.
Las proyecciones actuales son alarmantes, con una previsión de que la inversión global en salud podría caer hasta un 40% este año, lo que se traduce en una drástica reducción de 10.000 millones de dólares respecto a los poco más de 25.000 millones de dólares invertidos en 2023. Si esta tendencia se mantiene, la ayuda sanitaria total se situaría en torno a los 15.000 millones de dólares, lo que representaría el nivel más bajo de la última década.
Con información de: OMS









