Antes de 2020, solo Estados Unidos y Canadá contaban con capacidad de vigilancia masiva en las Américas; hoy, 30 países de la región forman parte de la red de monitoreo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), afirmó su director, Jarbas Barbosa, en el marco de la reunión de alto nivel sobre pandemiâs celebrada en la Asamblea General de la ONU.
El fortalecimiento de esta infraestructura permite a la región estar mejor preparada y recibir información en tiempo real para detectar rápidamente nuevas cepas virales. Sin embargo, Barbosa advirtió que la incertidumbre de futuras amenazas exige continuar reforzando las capacidades locales y asegurar financiamiento, punto que también abordó junto a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (Africa CDC).
«La seguridad sanitaria no depende de un solo país; la detección temprana y el intercambio transparente de información son el primer paso para una respuesta coordinada y efectiva», subrayó el director de la OPS, destacando la cooperación regional como pilar clave frente a eventuales emergenciäs sanitarias globales.
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