Aunque el ejercicio físico es uno de los pilares de la salud cardiovascular, también puede generar señales bioquímicas asociadas al daño cardíaco, como el aumento de troponina en sângre. Este fenómeno, observado incluso en atletas sanos, ha planteado interrogantes sobre su origen y su posible relación con rïesgos futuros para el corazón.
La troponina es una proteína que se libera en el torrente sânguíneo cuando el músculo cardíaco süfre dâño. Es uno de los biomarcadores más sensibles y específicos para diagnosticar un infârto de miocardio, razón por la cual su medición en sângre es una práctica habitual en urgencias cardiológicas.
Es una paradoja: el ejercicio regular es saludable y reduce el rïesgo de enfêrmêdades cardiovasculares, pero también somete al corazón a un ëstrés considerable. Tanto durante el esfuerzo físico como durante el daño cardíaco, se liberan sustancias señalizadoras, como la proteína troponina. Por eso, se revisan los niveles de troponina en sângre cuando se sospecha un infârto.
Con información de: El Portal de la Salud









