Agentes de la Policía Nacional han intervenido un dispositivo médico-estético falsificado en una clínica de la capital que operaba bajo un sofisticado sistema de engäño. La máquina, importada de China, se utilizaba para realizar tratamientos de rejuvenecimiento facial (lifting) sin contar con los componentes técnicos ni las medidas de seguridad exigidas por la normativa sanitaria europea.
La investigación se inició tras detectar una disparidad técnica y económica flagrante. Mientras que el equipo original de tecnología de ultrasonidos focalizados alcanza un valor de mercado de 70.000 euros, el dispositivo intervenido fue adquirido por apenas 4.800 euros.
La peligrösidad del hallazgo reside no solo en la falta de certificación, sino en la manipulación del software del aparato. Para engañar a los pacientes, la máquina proyectaba en su pantalla un vídeo pregrabado que simulaba una ecografía en tiempo real. Esta maniobra ocultaba que el dispositivo carecía de un transductor real, haciendo que el operador realizara el tratamiento «a ciegas», con el consecuente riesgo de provocar quemäduras o lesiønes nerviosas permanentes.
Puntos clave de la intervención:
* Simulación de ecografía: El vídeo engañaba al paciente haciéndole creer que se estaba monitorizando su estructura subcutánea.
* Riesgo para la salud: Al no emitir energía de forma controlada ni contar con sensores de profundidad, el tratamiento carecía de eficacia y seguridad.
* Infracción de propiedad y salud pública: Se investigan delitos contra la salud pública, estafa y contra la propiedad industrial.
La Policía Nacional recomienda a los ciudadanos que duden de tratamientos con precios excesivamente bajos y que verifiquen siempre que los centros cuenten con las autorizaciones administrativas pertinentes y equipos debidamente homologados (marcado CE).
Con información: EFE
Fotografía cortesía: Policía Nacional de España









