Según la psicología del color, la elección de ciertos tonos no es una cuestión meramente estética, sino que puede influir en cómo te perciben los demás y, en algunos casos, en la impresión que proyectas en ámbitos profesionales y sociales. Esto se basa en asociaciones psicológicas entre colores y emociones como la confianza, la credibilidad y la autoridad, que son claves para lo que muchas personas consideran “éxito”.

Uno de los colores más destacados es el azul oscuro o azul marino, vinculado con la calma, la estabilidad, la confianza y la capacidad de liderazgo. La psicología del color sugiere que este tono ayuda a transmitir seguridad en uno mismo y una presencia sólida, lo que puede ser beneficioso en entornos donde la percepción de competencia y control es importante.

El negro es otro color fuertemente asociado con el éxito, sobre todo en contextos formales. Este tono transmite autoridad, sofisticación y seriedad, por lo que se utiliza frecuentemente en vestimenta profesional y en ocasiones donde se quiere proyectar un alto nivel de control y presencia fuęrte.

El dorado, en cambio, se asocia con la idea de lujo, riqueza y prosperidad. Aunque no es tan común en prendas diarias, el uso de acentos o detalles dorados puede reforzar la percepción de ambición, éxito y estatus, aportando un mensaje visual potente en situaciones específicas.

Más allá de estos tres tonos predominantes, la psicología del color también reconoce que otros colores pueden influir en cómo nos perciben y en cómo nos sentimos: por ejemplo, el verde se asocia con crecimiento y equilibrio, mientras que el blanco tiende a comunicar claridad, orden y transparencia interior y exterior.

En definitiva, aunque ningún color por sí solo “garantiza” éxito, la forma en que utilizamos el color en nuestra ropa, entorno y objetos personales, puede reforzar mensajes clave sobre nuestra personalidad, nuestras intenciones y nuestro enfoque hacia los objetivos, lo que podría influir en la percepción social y profesional de los demás.

Con información de: El Clarín

¿Qué opinas de esto?