Estudios científicos revelan que los caballos poseen una extrema vulnerabilidad a las descargas eléctricas en medio de una tempestad debido a su propia estructura anatómica. A diferencia de la creencia popular de que un rayo solo resulta letal mediante un impacto directo, la corriente eléctrica que se disipa horizontalmente por el suelo puede provocar graves daños o la muerte instantánea en animales de gran tamaño.  

El factor determinante radica en la distancia existente entre sus patas delanteras y traseras, condición natural de su anatomía cuadrúpeda que genera una importante diferencia de potencial eléctrico cuando un rayo cae cerca. De acuerdo con el Manual Veterinario Merck, este fenómeno físico se denomina corriente de tierra o potencial de paso, ocurriendo cuando la carga se propaga desde el punto de contacto y crea una tensión letal entre los diferentes puntos de apoyo del animal sobre la tierra.  

Al momento de ingresar la descarga por una de las extremidades del equino, la corriente recorre su cuerpo hasta salir por otra pata, afectando de manera crítica órganos vitales como el corazón. Por esta razón, los especialistas recomiendan resguardar al ganado y a los caballos en espacios protegidos o caballerizas cerradas ante el desarrollo de tormentas de alta intensidad.  

Noticias 24 horas / Fabiana Almeida

Foto cortesía Envato

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