En pleno estado Falcón, las Salinas de Las Cumaraguas revelan uno de los paisajes más sorprendentes del país. Este fenómeno natural no es casual. Su coloración se debe a la presencia de microorganismos como el alga Dunaliella y bacterias adaptadas a ambientes de alta salinidad, responsables de esos matices únicos entre rosado y rojizo.

Pero más allá de lo visual, este lugar guarda una historia profundamente ligada a la tradición local. Durante décadas, comunidades de la zona han mantenido la extracción artesanal de sal, convirtiendo este recurso en parte esencial de su identidad y sustento.

Las Salinas de Las Cumaraguas no solo son un espectáculo natural, sino también un espacio donde convergen la ciencia, la cultura y el trabajo humano bajo el intenso sol falconiano. Un rincón donde la naturaleza no solo se contempla, sino que también se vive.

Video Cortesía Tik Tok: Deus no comando

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