A dos semanas de que comiencen los Playoffs 2025 de la NBA, hay un hombre que empieza a atemörizar a todos los equipos de la Conferencia Oeste.
Ya lo conocen muy bien: se llama Stephen Curry, y aunque el año pasado no llegó a clasificar, hace apenas tres años pasó por encima de todos ellos y ahora ilusiona a Golden State Warriors con hacerlo de nuevo.
La última semana de Steph ha sido realmente brillante. Golden State ganó los cinco partidos que jugó desde el viernes 28 de marzo al viernes 4 de abril, todos por siete puntos o más de diferencia, y las últimas tres victorias fueron ante contendientes del Oeste: los Nuggets, los Lakers y los Memphis Grizzlies de Ja Morant.
Este rendimiento top de los Warriors, un equipo que desde que sumó a Jimmy Butler tiene un impresionante récord de 20-2 cuando él y Curry estuvieron disponibles (solo los Nuggets y los Mavericks les ganaron) y pasó de tener la décima defensa más efectiva de la NBA (rating defensivo de 112.2) a la mejor de todas (rating defensivo de 109.4 desde el 8 de febrero), ha tenido como punto más alto los últimos partidos de Steph.
Los promedios de Curry en esta racha de cinco triunfos son de 32.2 puntos, 6.2 asistencias, 2.2 robos y 4.4 rebotes con un 45% de acierto en triples, prácticamente los mismos del candidato a MVP Shai Gilgeous-Alexander en la temporada.
Del martes al viernes, en la tremenda seguidilla de partidos contra Grizzlies, Lakers y Nuggets, lo de Steph fue directamente otra cosa. Anotó 52 puntos, 37 puntos y 36 puntos respectivamente ante cada rival, para promediar 41.7 puntos, 6.3 asistencias, 2.3 robos y 5 rebotes, con 23 triples acertados en 46 intentos.
Con información de Líder en Deportes









