Un reciente descubrimiento científico ha revelado que las larvas de la polilla de cera (waxworms) son capaces de degradar una bolsa plástica estándar en apenas 24 horas. El hallazgo ha despertado gran interés en la comunidad científica por su potencial en la lucha contra la contaminación.

Aunque estas larvas logran alimentarse de plástico, su dieta exclusiva no les permite sobrevivir por mucho tiempo. Por ello, los investigadores están experimentando con suplementos que les ayuden a mantenerse saludables y prolongar su vida útil durante el proceso de biodegradación.

El mecanismo resulta sorprendente: al consumir el plástico, las larvas convierten los polímeros en grasa corporal, lo que abre la puerta a soluciones biotecnológicas para transformar residuos dañinos en materia aprovechable.

El equipo de investigación también evalúa aislar las enzimas responsables de este proceso o incluso modificar los microbios presentes en el sistema digestivo de las larvas. De esta manera, sería posible diseñar métodos de biodegradación a gran escala sin necesidad de usar organismos vivos.

Aunque el avance aún está en fase experimental, ofrece una nueva esperanza frente a la acumulación de plásticos en océanos y ecosistemas terrestres. Además, podría derivar en subproductos útiles, como alimento proteico para piscifactorías, marcando un paso hacia soluciones más sostenibles para el medio ambiente.

Con información de: TS2 Space

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