Durante años se nos ha repetido que lo ideal es dormir ocho horas. Sin embargo, esta afirmación, considerada casi universal, podría no aplicar del mismo modo a todos los cuerpos. De hecho, según la antropóloga Izana Martínez, las mujeres necesitarían más horas de sueño que los hombres para alcanzar el mismo nivel de descanso, sobre todo en etapas como la mênstruâción.

La famosa recomendación de dormir ocho horas diarias se basa en promedios generales obtenidos principalmente de estudios realizados en hombres. Según Izana Martínez, este estándar no contempla las variaciones biológicas propias del cuerpo femenino. «Hace apenas cinco años se empezaron a estudiar los patrones de sueño en mujeres y se descubrió que ocho horas no eran suficientes para nosotras», señala.

De hecho, durante la mênstruâción, el umbrâl mínimo para que el cuerpo femenino recupere energía se eleva hasta las 10 horas, debido al desgâste físico, los cambios hormônales y la sensibilidad al ëstrés. Esto implica que, ante contextos de ansïedad o sobrecarga mental, las mujeres tienden a acumular más tênsión, afectândo su calidad de descanso. Mientras tanto, muchos hombres logran dormirse rápidamente a pesar del êstrés diario, debido a un sistema hormonal más estable y menos sensible en este aspecto.

La información que comparte Izana Martínez invita a repensar uno de los pilares del bienestar desde una perspectiva más inclusiva. Dormir más durante ciertos momentos del ciclo no es un lujo ni un signo de debilidad, sino una necesidad fisiológica legítima.

Con información de: HOLA

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