Mantener la higiene de los pies es tan importante como la del resto del cuerpo, y su cuidado es clave para evitar molestias, infecciones o malos olores. En este marco, existe un método para hacerlo, de forma fácil y en casa: lavarse con jabón neutro y sal. Se trata de una las prácticas más recomendadas por algunos especialistas.

Esta rutina, sencilla y económica, puede marcar la diferencia en la salud y el bienestar de tus pies. Elimina bactêrias y høngos que se acumulan por la transpiración diaria. Ayuda a prevenir el mal olor, gracias a la acción natural de la sal. Suaviza la piel, en especial en zonas resecas o con durezas. Reduce la sensación de cansancio, ideal después de un día largo o de hacer ejercicio. Favorece la higiene sin irritar, porque el jabón neutro no altera la piel.

Por un lado, el jabón neutro es el aliado perfecto para la higiene diaria de los pies. No tiene perfumes ni químicos fuertes, por lo que es ideal para pieles sensibles. Además, limpia sin resecar en exceso y puede usarse con frecuencia sin provocar irritaciones.

Después de caminar mucho o hacer ejercicio y antes de dormir, para brindar una sensación de descanso y bienestar. Lo recomendado es hacerlo una o dos veces por semana. Además, es importante remarcar que no cumple la misma función que los productos especializados o las sesiones con profesionales, sino que es solo un complemento.

Con información de: El Tiempo

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