El Papa León XIV calificó ayer, lunes, la tradicional coexistencia interreligiosa del Líbano como «un faro de esperanza» para una región desgarrada por los conflictos, pidiendo «el don divino de la paz» en una reunión con los líderes religiosos cristianos y musulmanes del país.

El Santo Pontífice estadounidense recibió una gran acogida por parte de los líderes espirituales libaneses en su primer día de visita: varias vallas publicitarias con su cara llenaron las carreteras de la capital, Beirut, y miles de libaneses de a pie desafiaron la lluvia de la mañana para asistir a la ruta de su comitiva.
En la reunión interreligiosa celebrada en la Plaza de los Mártires de Beirut se congregaron bajo una carpa los patriarcas cristianos del Líbano y líderes espirituales suníes, chiíes y drusos. Tras escuchar himnos y lecturas de la Biblia y el Corán, León XIV elogió la tradición de tolerancia religiosa del Líbano.

La visita del Pontífice se produce en un momento de nueva tensïón para el país mediterráneo tras años de conflïctos, crïsis económicas y estancamïento político. En un momento de conflïcto en Gaza y de agravamiënto de las tensiones políticas en Líbano, la visita de León ha sido acogida por los libaneses como un signo de esperanza.
Con información y fotografías de: AP









