¿Sabías que la parte de la naranja que casi siempre termina en la basüra puede convertirse en tu nuevo aliado para la salud? Expertos en nutrición están recomendando licuar las cáscaras de esta fruta para aprovechar sus propiedades, y el boom ya empieza a instalarse en los hogares como un truco simple, económico y muy versátil.
Lejos de ser un desecho, la cáscara de naranja está cargada de fibra, antioxidântes y compuestos naturales que ayudan a mejorar la digestión, refuerzan el sistema inmune y aportan un aroma único a batidos y preparaciones caseras. Además, su sabor cítricø intenso le da un toque fresco a jugos, infusiones o aguas saborizadas.
Los especialistas sugieren lavar muy bien la fruta antes de usarla y, si se busca un resultado menos amargo, retirar parte de la piel blanca que recubre el interior. Una vez limpia, basta con trocearla y licuarla junto a agua, jugo o incluso con un poco de yogur natural para preparar un batido funcional.
Más allá de lo nutricional, licuar cáscaras también conecta con la tendencia global de aprovechamiento integral de los alimentos: menos despërdicio y más conciencia sobre lo que consumimos.
Con solo un vaso, no solo sumas fibra y frescura a tu dieta, sino que también te sumas a una práctica sostenible que convierte lo que parecía un descarte en un súper alimento.
Con información de: Diario Uno









