Aveces, la emoción sube, la garganta se cierra y los ojos se llenan de lágrimas, pero aún así, se decide contenerlas. En muchos contextos, llorar sigue siendo un acto que genera incomodidad. El miedo a parecer débil o dejarse ver vulnerable puede hacer que se reprima algo que, en realidad, tiene una función emocional muy importante y relevante para la salud mental.
Para comprender mejor el papel del llanto y cómo se relaciona con la salud mental, la psicóloga y directora técnica de Clínicas Origen, Pilar Conde, desmonta prejuicios muy arraigados y ayuda a reconocer las verdaderas señales de fortaleza psicológica. Tal y como explica, “cuando hablamos de lágrimas debido a emociones, se producen como reacción a un sentimiento intenso como tristeza, alegría, o frustración. Pueden aparecer por emociones que experimentamos nosotros mismos por motivos personales, pero también pueden darse por conexión emocional con lo que les sucede a otras personas”.
Llorar de felicidad parece algo aceptado, sin embargo, hacerlo por tristeza o frustración no tanto. Sea en la ocasión que sea, lo cierto es que este comportamiento tiene numerosos beneficios. «Hacerlo ayuda a reducir los niveles de cortisol, a liberar tensión, y a disminuir la activación psicofisiológica ansiosa”, enumera Pilar Conde. Por lo tanto, las lágrimas no solo tienen un efecto emocional, sino también físico. Alivian, calman y permiten recuperar el equilibrio interno. Reprimirlas, en cambio, puede prolongar o intensificar el malestar.
Mostrar vulnerabilidad en contextos sociales requiere un tipo de fortaleza que no siempre se reconoce. No se trata de no tener emociones, sino de permitirse sentirlas y expresarlas con libertad, sin miedo al juicio ajeno. Visto desde otra perspectiva, y como indica la experta en salud mental, «llorar delante de los demás es un acto de valentía, ya que nos permite aprender a sentirnos vulnerables y a que nos dé igual lo que piensen los demás”.
Llorar no te hace débil. Al contrario, mostrar tus emociones con libertad y saber cuándo necesitas desahogarte es uno de los primeros signos de fortaleza emocional. Las personas emocionalmente fuertes, como explica la psicóloga, no temen parecer vulnerables. Entienden que expresar lo que sienten es parte de cuidarse, no una señal de debilidad.
Con información de: Psicología y Mente









