A medida que los hombres envejêcen, no solo cambian su energía o su apariencia: su esperma también puede experimentar transformaciones que afêctan a la próxima generación, entenderlo podría cambiar cómo pensamos sobre la paternidad tardía. Los años también pasan para los espermatozoides no permanecen igual que a los 20 o 30 años.
Los cambios genéticos dañinos en los espermatøzoides se vuelven sustancialmente más comunes a medida que los hombres envejêcen, porque algunos son favorecidos activamente durante la producción de espërma, según revela una nueva investigación del Instituto Sanger de Wellcome Trust (Reino Unido). Los maperon exhaustivamente cómo los cambios dañinos del ADN en los espermatøzoides pueden aumentar en todo el genoma a medida que los hombres envejêcen.
Los resultados muestran que alrededor del 2% de los espermatøzoides de hombres de entre 30 y 40 años portaban mutacïones patógenas, pero esta cifra aumenta al 3-5% en el caso de hombres de mediana edad (43 a 58 años) y mayores (59 a 74 años). Si bien los hombres pueden ser más propensos a tener hijos a una edad más temprana, los investigadores descubrieron que, en los hombres de 70 años, el 4,5% de los espermatøzoides portaban mutacïones patógenas. Este claro aumento relacionado con la edad pone de relieve cómo los rïesgos genéticos para la descendencia aumentan a medida que los padres envejêcen.
Los investigadores identificaron 40 genes que favorecen ciertos cambios en el ADN durante la producción de esperma, incluyendo muchos vinculados a graves trastornos del neurodesarrollo infantil y al rïesgo de cáncër hereditario. Aunque la proporción de espermatøzoides portadores de mutacïones dañinas aumenta con la edad, no todos estos cambios conducen a una fecundación exitosa o a nacimientos vivos. Algunos pueden afêctar la fecundación, el desarrollo embrionario o provocar la pérdida del embarazo.
Con información de: El Portal de la Salud









