Las modas, las tradiciones y los presupuestos nos guían para armar las decoraciones, colores y elementos que están en nuestras mesas de Navidad. Si queremos darle una cuota extra de buenas energías que nos preparen para lo que sigue, podemos recurrir a una de las culturas más espirituales y mágicas del mundo: la china, que encierra sabidurías milenarias basadas en la relación del hombre con la Naturaleza y el Cosmos.
Si la mesa es cuadrada, corresponde al elemento Tierra y nos regala estabilidad y balance para disfrutar de una larga sobremesa. Si la mesa es rectangular, corresponde al elemento Madera y establece un orden jerárquico, con las cabeceras siendo las más importantes y el resto a seguir. Si la mesa es redonda, corresponde al elemento Metal, y nos brinda igualdad y armonía entre los comensales. La unidad y la igualdad se asocian con las mesas circulares, mientras que las mesas rectangulares representan jerarquía y orden.
Es muy recomendable que las paredes del comedor no queden desnudas, deben sugerir abundancia. Coloca algunos cuadros o adornos a una altura conveniente, pensando que tendrán que verse desde la posición de sentados. Un espejo que refleje la mesa es un buen detalle: duplicará simbólicamente a los alimentos y a los invitados. En la decoración del comedor, los colores de la vajilla y la mantelería son tan importantes como los colores del ambiente en sí. Esto se debe a que son los colores que se encuentran más cerca de nuestro campo visual.
Los tonos derivados del naranja, como el durazno y el salmón, son excelentes para fomentar la comunicación y crear un ambiente más acogedor. El rojo es ideal para incorporar en pequeños adornos, ya que según la cultura china es símbolo de buena suerte, prosperidad y dinero. El azul es bueno para acompañar dietas, ayuda a comer menos. El verde, por otro lado, aporta un toque de informalidad y compañerismo. Si quieres dar una impresión más formal, el blanco es el indicado. Además, se dice que cuanto más completo y elaborado sea el servicio de mesa, la comida y la sobremesa se alargarán aún más.
Con información de: El Tiempo









