El cuidado de los dientes resulta imprescindible, ya que, aunque no lo creas, es algo que puede tener efectos en la salud general de todo el cuerpo. Si bien, aunque muchos los problemas dentales tienen como principal causa un factor genético, unos malos hábitos pueden tener efectos negativos.
Por esta razón, las personas suelen llevar a cabo una serie de hábitos o costumbres que tradicionalmente suelen hacerse y que tienden a causar graves problemas dentales. La primera de ellas es emplear los dientes como «herramientas», por ejemplo, utilizarlos como abridor de bolsas o botellas. En esta línea, también masticar objetos demasiado duros puede resultar muy negativo, por ejemplo, morder bolígrafos o cubitos de hielo, una práctica muy habitual que suele hacerse habitualmente.
Apretar los dientes durante la noche o a lo largo del día también desgaste enormemente los dientes: «Ya sea por estrés o por un hábito inconsciente, el bruxismo puede desgastar el esmalte, causar sensibilidad dental e incluso dolor de mandíbula. Si notas que aprietas los dientes durante el día, prueba técnicas para aliviar el estrés, como la respiración profunda», afirma Rizwan Mahmood, dentista y médico.
Aunque resulte curioso, el cepillado de dientes no siempre es lo mejor, siempre y cuando se haga inmediatamente después de cada comida, por lo que es más aconsejable hacerlo al menos una hora después, ya que los dientes necesitan tiempo para remineralizarse. Igualmente, el cepillado ha de hacerse de forma suave: usa solo un cepillo de cerdas suaves, realiza movimientos circulares suaves y deja que la pasta de dientes actúe.
Con información de: El Economista









