El vínculo entre perros de una misma camada despierta curiosidad: ¿persisten los recuerdos entre ellos con el tiempo? Expertos y recientes estudios muestran que el olfato es clave en este proceso.
Investigaciones basadas en pruebas olfativas evidencian que los perros pueden reconocer a su madre incluso tras años separados, gracias a su memoria olfativa, pero el reconocimiento entre hermanos desaparece si no conviven juntos.
Esto se explica por el llamado período de socialización, que ocurre entre las 4 y 16 semanas, cuando los perros forman lazos emocionales y sensoriales, especialmente con su madre, mediante señales químicas y contacto cercano.
Tras los reencuentros entre perros de camada, se han observado reacciones positivas: acercamientos, juego y reconocimiento tras solo olfatear al otro. Sin embargo, si los perros solo convivieron brevemente, este reconocimiento no siempre se da.
Con información de: Súper Manada









