Los sângrados de nariz suelen ser un hecho normal tanto en adultos como en nïños. En el interior de la nariz hay una zona de mayor vascularización situada en la porción más anterior e inferior del tabique nasal, denominado el plexo de Kiesselbach, en la que se originan la inmensa mayoría de las epistaxis.
«Cualquier pequeño roce o golpe sobre la mucosa nasal puede desgarrarla y provocar una epistaxis. Los pacientes con mucosas secas, con poco recubrimiento de moco, son más susceptibles de lesionarse, como ocurre en muchas rinitis atróficas, rinitis tóxicąs medicamentosas, rinitis por contaminación, alérgicäs, o situaciones de mayor sequedad ambiental», explica la doctora Lorena Sanz, jefa del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Torrejón.
«Las personas con hipertênsión arterïal también tienen más rïesgo de sufrïr hemorragïas, así como aquellas de avanzada edad, las que utilizan CPAP, para mantener las vías respiratorias abiertas al dormir, y las que se tratan con oxigenoterapia a través de gafas nasales», agrega Sanz.
Cuando se producen los sângrados de nariz, la persona debe mantener la calma y limpiar la cara de restos de sangre. Seguidamente, se recomienda sonar la nariz, para expulsar todos los coágulos del interior de las fosas nasales y, posteriormente, mantenerse sentado e inclinado hacia adelante: «Esto evita que la sângre fluya hacia la garganta, lo que podría causar náuseas o vómitos», dice la doctora Sanz.
Posteriormente, es necesario apretar ambas fosas nasales, usando el pulgar y el índice, entre 10 y 15 minutos continuos. No dejar de presionar para comprobar si el sângrado ha cesado; esto podría reiniciar el flujo sânguíneo. Si no ha cesado se recomienda taponar la fosa nasal afectada con un algodón embebido en agua oxigenada y respirar por la boca», apunta.
Asimismo, se aconseja no hacer movimientos violentos, esfuerzos físicos intensos o agachar la cabeza en las siguientes 24 o 48 horas. Por lo general, las epistaxis suelen ser autolimitadas y se controlan con taponamientos nasales, pero en ocasiones se necesita realizar un control quirúrgico del punto de sangrado porque pueden llegar a producir anemias o shocks hipovolémicos. «Si tras 20 minutos taponado no cede ya hay que trasladarse a un centro para tomar otras medidas.
Con información de: El Portal de la Salud









