En la víspera de la definición presidencial, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro volcaron sus últimos esfuerzos de campaña en las regiones urbanas más pobladas del país. Las principales encuestadoras, Datafolha y Quaest, sitúan a ambos aspirantes en torno al 47% y 48% de los votos válidos, configurando un empate técnico que anticipa un final de máxima tensión.
El presidente Lula concentró el tramo final de su agenda en Río de Janeiro y São Paulo. Tras encabezar una caminata en Copacabana, lidera esta tarde una marcha multitudinaria en la Avenida Paulista junto a su compañero de fórmula, Geraldo Alckmin, apostando por exhibir sus políticas sociales y recientes logros laborales para convencer al electorado.
Por su parte, el candidato del Partido Liberal buscó afianzar el voto conservador que le dio la ventaja en la primera vuelta del pasado 4 de octubre. Flávio Bolsonaro centró sus actos de cierre en Belo Horizonte (Minas Gerais) y en la zona de Barra da Tijuca (Río de Janeiro), impulsando una plataforma de reformas de corte liberal y perfil derechista.
Cerca de 160 millones de electores están habilitados para acudir a las urnas este domingo 25 de octubre. Ante el clima de marcada polarización, el Tribunal Superior Electoral reforzó los operativos de seguridad y fiscalización en todo el país para garantizar una jornada pacífica, con miras a difundir los primeros resultados oficiales inmediatamente tras el cierre de los comicios.
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