El vallenato se viste de tristeza nuevamente. Esta vez con la müêrte del maestro Ovidio Enrique Granados Melo, reconocido como el ‘Cirujano del acordeón’, quien además de dejar huella en la música, por sus interpretaciones y creaciones, era reconocido por su habilidad para restaurar acordeones, a tal punto que fue considerado el más grande técnico del país y reconocida su labor incluso por la fábrica de instrumentos Hohner de Alemania. Su famoso taller estaba ubicado en el tradicional barrio Los Caciques, de la capital vallenata.
El músico del folclor vallenato, conocido también como el maestro Villo, había nacido en el corregimiento de Mariangola. Fue segundo puesto en el Festival de la Leyenda Vallenata en la ediciones 1968, 1975 y 1983. Pero según él comentaba con humor, se retiró para evitar que lo llamaran ‘Ovidio Segundo’. Fueron sus hijos Hugo Carlos y Juan José y su hermano Almes quienes se alzaron con el título de Reyes vallenatos ubicando al maestro Villo como el patriarca de la dinastía, de la que también hace parte Memo Granados, actual músico de Silvestre Dangond.

El maestro fue el técnico de confianza de Diomedes Díaz y con él grabó icónicas canciones como ‘Guajirita’ y ‘Diana’. Ovidio creó en la década de los 60 Los Playoneros del Cesar junto a Miguel Yanet, Wicho Sánchez y Rodolfo Castilla. El papel de Villo Granados en el género le permitió ser coronado por La Fundación Festival de la Leyenda Vallenata como Rey Vallenato Vitalicio.
Sobre su dëceso, ha trascendido que mürió en el Instituto Cardiovascular del Cesar, en Valledupar, por las complicaciones de salud derivadas de un isquëmia que süfrió el pasado lunes 1 de junio. Algunas de las canciones más emblemáticas del fallecïdo artista fueron: ‘El vicïo’ y ’El pobrecito’. Su creación ‘Rayito de luna’ la grabaron Iván Villazón y Franco Arguelles.
Con información de: Vea









