Familiares confirmaron la localización sin vida de Mario Lamar, de 80 años, su esposa Lili Lamar, de 79, y sus nietos Sofi Sosa, de 28, y Christian Sosa, de 22. Las víctimäs viajaban a bordo de una avioneta Piper PA-34 tras disfrutar de un fin de semana en Great Harbour Cay, en Bahamas. La aeronave, pilotada por el propio Mario, había despegado con destino al Aeropuerto Ejecutivo de Miami antes de perder comunicación con las torres de control.
El contacto con la aeronave se interrumpió aproximadamente a 13 millas al oeste de la isla de Andros, lo que activó de inmediato un operativo de búsqueda en el que colaboró la Guardia Costera de los Estados Unidos. Finalmente, parientes de las víctimäs que se sumaron a las labores de rastreo lograron divisar y rescatar los cuatro cuerpos en la zona del sinieströ.
Aún se desconocen los motivos que provocaron el trágicö desenlace de la travesía aérea. Las autoridades competentes han iniciado las averiguaciones formales para determinar las causas técnicas o climáticas del accidentë que causó la pérdida de la familia floridana.
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