El presidente Nicolás Maduro ha reaccionado con firmeza a las recientes declaraciones y acciones del gobierno estadounidense, sugiriendo que detrás del discurso antidrøgas se esconde una motivación mucho más profunda: la apropiación de los recursos naturales de Venezuela, especialmente petróleo, gas y minerales. Según Maduro, estas riquezas no le pertenecen a él ni a Washington, sino al pueblo venezolano, que es quien debería controlarlas.

De acuerdo con el mandatario, el verdadero objetivo de la administración estadounidense, y en particular del secretario de Estado Marco Rubio, es erosionar el proyecto bolivariano y el socialismo del siglo XXI que sostiene Venezuela. Calificó estas maniobras como una agrĕción ideológica e imperial que busca desmantelar las conquistas populares.

Maduro también ha desestimado la veracidad del video difundido por EE. UU. sobre el ataque al barco en aguas del Caribe, acusando a Washington de haberlo fabricado mediante inteligencia artificial para justificar una intervención høstil. Esta denuncia subraya el grado de desconfianza y de confrøntación que domina el intercambio entre ambos gobiernos.

Además, el despliegue militar estadounidense en el Caribe, con varios buques de gůerra, cientos de misiles y un submarino nuclear, fue catalogado por Maduro como la mayor amenaza para la región en un siglo, comparable con la crïsis de los misiles en 1962. Afirmó que estas acciones equivalen a una provocación militar directa contra Venezuela.

Por último, Maduro advirtió que si Venezuela llegara a ser agrĕdida, respondería con contundencia, declarando una “lucha armada y una república de armas”. Esta declaración refleja la grăvedad de la escalada retórica y amĕnaza con intensificar aún más las tensiønes internacionales.

Con información de: El Universal

¿Qué opinas de esto?