Las manchas de desodorante son uno de los problemas más comunes en las camisas, especialmente en las blancas y claras. Con el uso diario, la combinación de sudor, producto antitranspirante y lavado incorrecto puede dejar marcas amarillentas o cercos blanquecinos difíciles de quitar.
La buena noticia es que no hace falta tirar la prenda ni recurrir a productos costosos. Existen métodos caseros efectivos que ayudan a recuperar la tela sin dañarla. Las manchas amarillas suelen generarse por la reacción entre el sudor y los componentes del antitranspirante, especialmente aquellos que contienen aluminio. En las prendas oscuras, en cambio, suelen verse residuos blancos acumulados. El error más común es lavar la prenda sin tratar previamente la zona afectada, lo que fija aún más la mancha con el calor.
Bicarbonato de sodio y agua oxigenada (ideal para remeras blancas): Mezclar 2 cucharadas de bicarbonato con 1 cucharada de agua oxigenada (volumen 10). Agregar unas gotas de detergente líquido. Formar una pasta y aplicarla sobre la mancha. Dejar actuar entre 30 y 60 minutos. Frotar suavemente con un cepillo de dientes y lavar como de costumbre. Importante: usar solo en prendas blancas o muy claras.
Vinagre blanco (para manchas recientes): Colocar vinagre blanco directamente sobre la zona. Dejar actuar 20 minutos. Frotar suavemente. Lavar normalmente. Es ideal cuando la mancha todavía no está muy impregnada. Limón y sal (opción natural): Exprimir jugo de limón sobre la mancha. Espolvorear sal fina. Dejar la prenda al sol durante una hora. Enjuagar y lavar. El sol potencia el efecto, pero conviene no usarlo en telas delicadas.
Aspirina (truco poco conocido). La aspirina contiene ácido acetilsalicílico, que ayuda a descomponer residuos: Disolver dos aspirinas en media taza de agua tibia. Aplicar sobre la mancha. Dejar actuar 1 hora. Lavar normalmente.
Con información de: La Nación









