Una imagen inquietante y evocadora que capturó el fotógrafo, Wim van den Heever, lo llevó a ganar título de Mejor Fotógrafo de Vida Silvestre del Año. La toma ganadora muestra una rara hiena parda de pie, silueteada frente a los restos esqueléticos de un antiguo asentamiento minero de diamantes. Este escenario, cargado de historia y desolación, sirvió como el telón de fondo para la magistral captura, que ha sido reconocida por el prestigioso premio que otorga el Museo de Historia Natural de Londres.

Esto sucedió después de identificar huellas frescas de la hiena, justo cuando la niebla se cernía sobre el desierto de Namibia. Para Van den Heever, la imagen es la culminación de una búsqueda paciente y dedicada, y es el resultado de una década de trabajo. «Me tomó diez años finalmente lograr esta imagen de una hiena parda. Es el marco más perfecto que me puedo imaginar», afirmó el fotógrafo.

La hiena parda es la más rara de todas las especies de hienas, y se caracteriza por llevar una vida solitaria y ser eminentemente nocturna. Sin embargo, se sabe que estos animales transitan por la localidad abandonada de Kolmanskop, cerca de Lüderitz en el sur de Namibia. Su recorrido las lleva al mar, donde cazan focas o buscan carroña en el extenso y árido desierto. La captura de Van den Heever inmortaliza un momento fugaz y fundamental de la vida de este escurridizo habitante del desierto.

La fotografía de Van den Heever encabeza la lista de ganadores de este año, un premio que celebra lo mejor de la fotografía de naturaleza a nivel mundial. Próximamente, BBC Mundo presentará una galería que incluye a otros talentosos fotógrafos que también fueron galardonados con este prestigioso premio en diversas categorías.

Con información de: BBC Mundo News
Foto: Wim van den Heever

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