Beber agua no siempre basta para combätir el calor extremo. Según UNICEF, esto es un riësgo serio, sobre todo para los niños, mujeres embarazadas y adultos mayores, porque el cuerpo necesita electrolitos para retener el líquido y que este pueda llegar realmente a todas nuestras células.
El calor fuerte aumenta complicaciones en personas con problemas del coräzón o respiratorios. Por eso, no solo se trata de protegerse del sol, sino de saber qué comer para mantenernos bien hidratados, con energía y frescos durante el día.
Debes evitar a toda costa los fritos, carnes asadas, guisos pesados, embutidos y el exceso de azúcar, ya que suben la temperatura interna y agotan el cuerpo. También es fundamental alejarse del alcøhol y la cäfeína, pues lejos de ayudar, dificultan que las células se hidraten correctamente y empeøran la digestión.
Lo ideal es optar por comidas ligeras como ensaladas, atún, hüevos sancochados o frutas frescas. Recuerda que los snacks procesados tienen mucha sal y eso te deshidrata más rápido, así que lo mejor es elegir alimentos naturales que nos ayuden a recuperar los electrolitos perdidos.
Con información de Diario 2001
Foto cortesía de Gettys images









