Tras el éxito de la semana laboral de cuatro días, la consultora Lumen ha dado un paso más allá al ëliminar los horarios fijos. La compañía, con sede en Cardiff, permite ahora que sus empleados distribuyan sus 32 horas semanales a lo largo de los siete días de la semana con total libertad.
Este modelo prescinde de horas de entrada y salida, delegando la responsabilidad directamente en el trabajador. Según el CEO Aled Nelmes, esta flexibilidad requiere empleados con alta autodisciplina y autonomía, capaces de organizar sus proyectos sin necesidad de una supervisión constante por parte de la empresa.
Curiosamente, la mayoría del equipo ha mantenido rutinas similares a las convencionales, utilizando esta libertad principalmente para atender necesidades personales. La posibilidad de trabajar en momentos de mayor tranquilidad, como los fines de semana, permite a muchos empleados alcanzar niveles de concentración superiores y reducir sus niveles de estrés.
Aunque el modelo ha mejorado la conciliación y el rendimiento, la dirección reconoce que es una fórmula orientada a resultados, ideal para el teletrabajo. Pese a que no es aplicable a todos los sectores, esta iniciativa marca un precedente importante en la evolución hacia formas de trabajo más humanas y flexibles.
Con información de AS









