Una de las cadenas de ropa más emblemáticas del mercado estadounidense atraviesa una de sus etapas más difíciles, Forever 21 anunció el cierre definitivo de más de 200 establecimientos en todo el país, luego de presentar un nuevo proceso de bancarrota que busca reestructurar sus operaciones y reducir pérdidas acumuladas en los últimos años.
La medida responde a un entorno comercial cada vez más competitivo, dominado por el auge de las compras en línea y por el crecimiento de plataformas de moda rápida que han desplazado a las marcas tradicionales de los centros comerciales. A pesar de varios intentos por reinventarse, la empresa no logró recuperar su rentabilidad ni sostener los altos costos de mantenimiento de sus tiendas físicas.
Fuentes cercanas a la compañía indicaron que la estrategia actual busca una liquidación ordenada de activos, al tiempo que se estudia la posibilidad de vender parte de la marca o de atraer nuevos inversores interesados en relanzar su concepto bajo un modelo más digital y sostenible.
En su época de mayor éxito, la marca llegó a contar con cientos de locales en Estados Unidos y presencia internacional en decenas de países. Sin embargo, los cambios en los hábitos de consumo y la presión del comercio electrónico afectaron gravemente sus ingresos, llevándola a una segunda crisis financiera en menos de una década.
Aunque el cierre afectará principalmente al mercado estadounidense, la compañía ha comunicado que las tiendas franquiciadas en el extranjero continuarán operando con normalidad, mientras se define el futuro de la marca y se evalúan nuevos modelos de negocio para adaptarse a la realidad actual del sector textil.
Con información de: El Cronista









