España registró un total de 5.807 fallecimientös atribuibles al impacto del calor extremo durante el verano de 2026, lo que representa la cifra más elevada contabilizada en la última década.

El balance corresponde a las estimaciones definitivas del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), recabadas durante el periodo de vigencia del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas del Ministerio de Sanidad, desarrollado entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre.

Los datos alcanzados en 2026 superan los registros de los estíos más críticos desde que se inició la serie histórica en 2015. El indicador sobrepasa tanto el registro de 2022, año en el que se contabilizaron 4.789 muertës asociadas a las elevadas temperaturas, como la cifra reportada en 2025, cuando se alcanzaron los 3.832 decesös por causas térmicas en el territorio español.

A pesar de la alta letalidâd registrada durante este periodo, el balance no superó los récords históricos del verano de 2003, cuando el calor extremo provocó la muertë de aproximadamente 13.000 personas en el país. Fue precisamente aquella contingenciâ la que motivó al Ministerio de Sanidad a crear los protocolos y planes de prevención vigentes para mitigar los riesgös epidemiológicös de las olas de calor en la salud pública.

Foto cortesía Envato

¿Qué opinas de esto?