Manifestantës en más de 50 ciudades de todo el país tomaron este sábado las calles para exigir soluciones urgentes ante la crisis de la vivienda. La protesta principal abarrotó la Plaza de Cibeles en Madrid con unos 70.000 asistentes, liderados por una pancarta con el lema «Hacia la huelga general» para reclamar una rebaja del 50 % en los alquileres, contratos indefinidos y la expropiación de inmuebles a fondos buitre.
Las movilizaciones, convocadas por el Sindicato de Inquilinas, ocurren tras el rechazo parlamentario a los decretos sobre vivienda y en medio del periodo de reflexión del presidente Pedro Sánchez sobre un eventual adelanto electoral. La portavoz del sindicato, Valeria Racu, denunció que el Congreso se encuentra «secuestrado por el rentismo» y desconectado de la realidad social.
La jornada registró momentos de tensión en Valencia, donde se produjeron enfrentamientos entre manifestantes y la policía frente al Palau de Les Arts durante un congreso de inversión inmobiliaria. En contraste, las marchas en Barcelona y L’Hospitalet debieron aplazarse al próximo lunes 5 de octubre por las fuertes lluvias.
Por su parte, el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi, expresó respeto por las protestas, pero advirtió que actuará judicialmente si se convoca una huelga general por considerarla ilegal.
Foto cortesía Reuters








