Consumidores alërtan sobre la persistencia de irregularidades comerciales en el cobro de bienes y servicios, denünciando a establecimientos que continúan aplicando tasas de conversión arbitrarias y cálculos injustificados para maximizar sus ganancias a expensas de la ciudadanía.
Esta práctica, popularmente conocida como “viveza criolla”, sigue representando un duro golpe a la economía diaria de los venezolanos. El fenómeno, que experimentó una profunda agudización a partir del año 2015 con la aparición de los «bachaqueros» —quienes capitalizaron la escasez y la necesidad de la población—, ha mutado hacia nuevas formas de evasión y sobreprecio. Hoy, aunque el escenario económico es distinto, la modalidad persiste con el mismo objetivo: sacar el máximo provecho económico del cliente de forma indebida.
Evidencia de cobros irregulares y cálculos manipulados
Recientemente, ha circulado material audiovisual que desmonta el modus operandi de algunos de estos locales. En un caso específico registrado en un establecimiento de alimentos, una consumidora evidenció el intento de cobro irregular al demostrar cómo se aplicaba una conversión de bolívares a euros utilizando tasas que no coincidían con los indicadores oficiales.
Aunado a la irregularidad cambiaria, la denuncia ciudadana expuso la alteración de los recargos por servicio. El establecimiento pretendía cobrar un 10% de servicio sobre un consumo total de 12 divisas (dólares/euros), exigiendo un pago final de 14 divisas. Este cálculo erróneo demuestra que, además de la manipulación en la tasa aplicada, existía un recargo matemático injustificado equivalente a casi el doble del porcentaje real que correspondía.
Un llamado a la transparencia comercial
Frente a esta realidad, se hace un llamado al sector comercial a retomar la ética, el respeto y la transparencia hacia el consumidor.
Las dificultades que ha atravesado el país no pueden seguir siendo utilizadas como excusa para institucionalizar el engaño al cliente, ni para justificar cobros arbitrarios que terminan afectando drásticamente el bolsillo de los venezolanos. La ciudadanía exige precios claros, matemáticas exactas y el cese definitivo de prácticas comerciales abusivas.
Con información: elirreverentejr2









