A pocos días del inicio del Mundial, todas las miradas en Francia vuelven a dirigirse hacia un nombre propio: Kylian Mbappé. El delantero afronta la cita más importante del fútbol en un momento peculiar. La pasada temporada en el Real Madrid ha dejado luces y sombras, con grandes cifras individuales pero sin lograr los títulos colectivos que esperaba. Sin embargo, si hay un escenario en el que el francés acostumbra a elevar su nivel es precisamente el Mundial.

A sus 27 años, Mbappé llega con la oportunidad de seguir ampliando una trayectoria mundialista que ya le sitúa entre los grandes especialistas de la historia del torneo. Pocos futbolistas han dejado una huella tan profunda en tan poco tiempo. Mbappé conquistó el Mundial de Rusia 2018 con apenas 19 años y se convirtió en una de las grandes sensaciones del torneo. Cuatro años después, en Catar 2022, firmó una actuación todavía más espectacular.

Su hat-trick en la final ante Argentina no evitó la derrøta francesa, pero sí confirmó su estatus como uno de los jugadores más decisivos que ha visto la competición. Entre ambas ediciones suma 12 goles en apenas 14 partidos, una cifra que le permite mirar de cerca a los grandes artilleros de la historia de los Mundiales. La tercera estrella para Francia y el récord goleador de Miroslav Klose aparecen ahora como los dos grandes objetivos del atâcänte. El camino hasta este Mundial no ha sido tan plácido como en otras ocasiones.

Mbappé ha firmado buenos números con el Real Madrid y ha vuelto a demostrar su capacidad para decidir partidos, pero las lesïones han condicionado parte del proceso, limitando su protagonismo en tramos importantes del calendario. A ello se unen las críticas que ha recibido recientemente, en las que se cuestionaba su nivel de implicación con el club durante el final de temporada. Pese a todo, el francés llega recuperado y con el objetivo de cerrar el curso dejando atrás las dudas que le acompañado en los últimos meses.

Si algo ha demostrado Mbappé a lo largo de su carrera es que con la camiseta de la selección francesa suele sacar su mejor versión. Bajo la dirección de Didier Deschamps, se ha convertido en el líder de una generación acostumbrada a competir por todos los títulos. El propio seleccionador ha insistido en que el contexto de la selección permite a muchos jugadores resetear después de temporadas exigentes con sus clubes. Y para Mbappé, Francia vuelve a presentarse como el escenario ideal para recuperar confianza y volver a sentirse el futbolista diferencial que ha marcado una época con la camiseta azul. La aventura mundialista está a punto de comenzar. Y si la historia reciente sirve de referencia, pocos jugadores han convertido el torneo en un escenario tan propio como Kylian Mbappé.

Con información de: Medios Deportivos

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