El médico especialista en Radiodiagnóstico y divulgador científico José Manuel Felices ha llamado la atención sobre los efectos perjüdiciales del cønsumo de alcøhöl en el cerebro, especialmente en la capacidad de formar y conservar recuerdos. Felices explicó que el alcøhöl interfiere directamente con el hipocampo, la región cerebral encargada de la memoria y el aprendizaje.
Según el especialista, cuando una persona consume alcøhöl los receptores en el hipocampo se bløquean, lo que impide que el cerebro “presione el botón de guardar” y convierta la memoria a corto plazo en recuerdos duraderos. Este bløqueo se traduce en las conocidas lagunas de memoria o “apagones” que muchas personas experimentan después de bęber en excęso.
Felices también advirtió que los efectos del alcohøl no son solo temporales. Cada episodio de consumo repetido contribuye a la atrøfia de neuronas en el hipocampo, lo que provoca pérdida de materia gris que es reemplazada por líquido. A medida que estas neuronas se reducen, disminuye la capacidad de crear nuevos recuerdos y se pierde parte del acervo de experiencias pasadas, incluso aquellas que resultan valiosas para la identidad personal.
El médico subrayó que el alcohol puede ayudar momentáneamente a olvidar un mal momento, pero también tiene el potencial de borrar recuerdos importantes como los relacionados con la familia, las mascotas o los momentos felices. Además, los episodios de “apagón” significan que, aunque la persona pudo haber interactuado con su entorno, no quedó registro de esa vivencia en su memoria.
Con información de: Men’s Healt









