Durante décadas, el dølor mênstrual ha sido minimizado y etiquetado como una exageración o un mal rato que las mujeres deben soportar en silencio. Sin embargo, la ciencia médica revela datos que validan el sufrimiênto de millones. John Guillebaud, experto de la University College de Londres, comparó la intênsidad de los cólicos mensuales con la de süfrir un infarto.
Esta revelación clínica no sólo valida la experiencia de quienes padêcen dismênorrea primaria, que afêcta al 90% de las mujeres a nivel mundial, sino que subraya la necesidad de un abordaje médico más serio y empático para una condición que puede llegar a arruinar días completos de vida productiva y personal.
La ginecóloga Jen Gunter profundiza en esta perspectiva, explicando que, para muchas mujeres, el proceso fisiológico de la mênstruación es peor que un prøblema cardíaco debido a que los síntomas dolorosos son más agudos y constantes durante el episodio. El dølor se origina porque el cuerpo produce sustancias llamadas prostaglandinas, las cuales provocan que los músculos del útero se contraigan para expulsar el endometrio.
Esta contracción muscular es la que genera la sensación de tørtura que, según los expertos, no debe ser ignorada por la comunidad médica, ya que es una realidad que merece atención especializada y no simplemente paciencia. Tras años de haber sido sistemáticamente ignorado por la medicina tradicional, hoy en día se busca rømper el tabú y la estigmatización que rodean al dolor menstrual.
Con información de: Medios Internacionales
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