Con el inicio de enero llega también el momento de reordenar hábitos, volver a comer liviano y ayudar al cuerpo a recuperarse de los excesos de las Fiestas. No se trata de hacer dietas restrictivas, sino de apostar por comidas frescas, desinflamatorias y fáciles de digerir, que aporten energía sin generar pesâdez. Nutricionistas coinciden en que la clave para los primeros días del año es priorizar verduras, frutas, proteínas magras, buena hidratación y cocciones simples, reduciendo ultraprocesados, frituras y azúcares refinados.

Un menú saludable para la primera semana de enero, ideal para desintoxicar el organismo y retomar el equilibrio.

Lunes: Almuerzo: Ensalada fresca de hojas verdes, pepino, tomate, palta y pollo grillado. Cena: Crema de calabaza y zanahoria con jengibre.

Martes: Almuerzo: Filet de merluza al horno con limón y hierbas + ensalada de rúcula. Cena: Omelette de claras y espinaca con ensalada de tomate.

Miércoles: Almuerzo: Bowl de quinoa con verduras salteadas y garbanzos. Cena: Sopa liviana de verduras (apio, ajo porro, zanahoria y auyama).

Jueves: Almuerzo: Carne magra al horno con ensalada de repollo, zanahoria y manzana. Cena: Ensalada tibia de auyama, huevo duro y semillas.

Viernes: Almuerzo: Tacos de lechuga rellenos con pollo, aguacate y verduras frescas. Cena: Puré de coliflor con aceite de oliva y pescado grillado.

Sábado: Almuerzo: Ensalada de lentejas, tomate, cebolla morada y perejil. Cena: Crema fría de pepino y yogur natural.

Domingo: Almuerzo: Asado de verduras con huevo. Cena: Ensalada verde con frutos secos y vinagreta suave.

Este menú no solo ayuda a desinflamar y mejorar la digestión, sino que también es una excelente forma de arrancar el año con más energía, liviandad y bienestar, sin pasar hambre ni caer en extremos.

Con información de: Recetas

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