El Ministerio Público de Brasil, en acción conjunta con el Instituto Preservar, presentó una demanda histórica contra la filial de la petrolera Shell, exigiendo el pago de 108 millones de dólares por los dañøs materiales y morales derivados de las devastadorâs inundaciones registradas entre abril y mayo de 2024 en el estado de Rio Grande do Sul.
La catástrofë climática sin precedentes dejó un saldo de 183 personas fallecidäs, la destrucción masiva de infraestructura local y el desplazamiento forzado de más de 500.000 ciudadanos en el sur del país. La fiscalía brasileña argumenta la responsabilidad corporativa de la petrolera al atribuirle el dos por ciento de las emisiones históricas mundiales de gases de efecto invernadero.
El recurso judicial exige 270 millones de reales por daños ambientales sobre el clima global y un monto equivalente para resarcir los perjuicios materiales de las comunidades afectadäs. Especialistas del Centro Sabin de la Universidad de Columbia destacaron que esta acción representa la primera demanda formal emitida por un fiscal nacional contra una gran corporación de combustibles fósiles, sentando un precedente inédito en Suramérica sobre la responsabilidad civil climática.
En las próximas semanas, las autoridades judiciales citarán a los representantes legales de la empresa anglo-holandesa. Los fondos que se logren recuperar mediante los tribunales serán destinados a la reconstrucción ambiental y a la asistencia de las familias damnificadas en la región.
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