Mónaco, el diminuto principado de la Riviera Francesa, se enfrenta a una paradoja única al alcanzar el límite de su capacidad para albergar a más millonarios. Con más del 30% de su población ya compuesta por individuos de alto poder adquisitivo y precios inmobiliarios que rondan los 40 mil dólares por metro cuadrado, encontrar una vivienda se ha convertido en un desafío, incluso para los más pudientes.
Para combatir la escasez de espacio, Mónaco comienza a implementar una ambiciosa solución: Mareterra. Este nuevo y lujoso barrio, construido sobre el mar, fue inaugurado en diciembre de 2024 con una inversión de 2 mil millones de euros, en la que se ofrece apartamentos, villas y áreas comerciales, pero sus precios, que superan los 100 mil euros por metro cuadrado, lo hacen inalcanzable incluso para muchos millonarios, lo que evidencia la continua escalada de los costos de vida en el principado.
La construcción generó preocupación por su impacto ambiental en la biodiversidad marina, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo de crecimiento urbano. A pesar de los beneficios económicos, la huella ecológica de estas iniciativas es un punto de debate.
El atractivo de Mónaco, impulsado por su régimen fiscal favorable desde 1869, su clima envidiable, su glamour y sus eventos exclusivos, continuará atrayendo a las grandes fortunas. Sin embargo, las limitaciones geográficas del principado y la creciente preocupación por la sostenibilidad ambiental imponen un techo a su expansión.
Con información de: Noticias 24 Horas









