Su nombre es Zion Hwang, tiene 27 años, es surcoreano y no busca triunfar con el K-Pop, el género musical que enciende pasiones por América Latina y el mundo, sino con música popular colombiana y latinoamericana.
Zion es un fenómeno en Colombia. Tiene 3,7 millones de seguidores en Tiktok y otros 2,6 millones en Instagram. Su popularidad despegó cuando comenzó a relatar su vida en el país sudamericano: sus primeros pasos de salsa, su primera changua (un caldo a base de leche y huevo que divide a los mismos colombianos) y sus primeras canciones, que ya alcanzan millones de reproducciones en varias plataformas.
Pero hay algo que le incomoda. A pesar de su fama incipiente y el cariño de la gente, reconoce que todavía es tímido y que no se acostumbra a los focos, las fotos, las entrevistas. Son secuelas de un pasado depresivo y sueños truncados que redimió en un destino que no imaginaba. «Colombia me salvó la vida. Me curó la depresión. Es una ‘chimba’ de país», expresa.
Zion pretende, con sus canciones, no solo lanzar su carrera como artista, sino también homenajear a Colombia, el país que le salvó la vida, y a América Latina, un continente del que se enamora más y más mientras más lo descubre. A su repertorio de música tradicional colombiana ahora añade rancheras y narcocorridos por la pasión que estos géneros mexicanos despiertan.
Con información de: El Observador









